martes, 25 de octubre de 2022

El Peso Morelos de 1950 y porqué deberías conseguirlo

En el mundo monetario y de la numismática, un vellón es una moneda que contiene un porcentaje de algún metal precioso, pero este no forma la mayor parte de la aleación que la conforma. De tal modo, un vellón técnicamente es una moneda con plata cuya Ley es menor a los 0.500; o de oro o platino cuya proporción en ella está por debajo de los 12 quilates.

Hacia mediados del siglo XX el peso mexicano comenzó un lento pero imparable declive en su valor, particularmente frente al dólar norteamericano, que tras la Segunda Guerra Mundial se convirtió en la moneda de reserva mundial de valor. Esta situación llevó a una gradual reducción en la cantidad de plata con la que se acuñaban las monedas de curso corriente en México. De tal forma, en 1945 terminó la acuñación del Peso “Resplandor”, cuya Ley era de 0.720, y tomó su lugar en 1947 el Peso Morelos “Cachetón”, cuya Ley bajó a 0.500. Este a su vez, cedería su lugar al Peso Morelos de 1950, cuya Ley fue nuevamente reducida, esta vez a 0.300. 

 La plata terminaría por desaparecer de las monedas de curso corriente mexicanas de manera definitiva (salvo dos breves excepciones posteriores), al finalizar la acuñación del Peso "Tepalcate" en 1967, tras una nueva reducción de su contenido en plata a tan sólo el 10%.

El Peso Morelos de 1950 es uno de los vellones más escasos que existen en la numismática mexicana: únicamente se acuñó durante el año de 1950, y el total de piezas producidas fue de sólo 3,287,000 ejemplares; convirtiéndose en el segundo vellón mexicano menos común, sólo por detrás del Peso Juárez de 1957 (con 500,000 acuñaciones y una Ley de sólo 0.100). 

No es un secreto que el mercado numismático funciona en gran medida por modas, donde la escasez de una pieza o su contenido en plata no son más que algunas de las variables que inciden en la determinación de los precios, y que a veces pueden llegar a ser muy periféricas. De tal modo, vemos que desde hace algunos años existe en México una especie de “fiebre” coleccionista por las monedas conmemorativas de 20 Pesos, cuyas acuñaciones en muchos casos no son nada escasas, y cuya producción tiene como base aleaciones de metales industriales bastante comunes. Los precios de las que cuentan con las menores existencias, al día de hoy llegan a sobrepasar fácilmente el rango de los 300 a 350 Pesos (Belisario de 2013, Toma de Zacatecas de 2014, Fuego Nuevo de 2001).

Otras monedas llegan a precios verdaderamente altos en el mercado, basados en criterios menos tangibles, como son los supuestos errores o variantes de acuñación, como es el caso de los Cinco Pesos “Francisco Primo de Verdad” del año 2008, particularmente la versión que carece de los puntitos en el anillo perimétrico, y que causó una especie de verdadero furor por su obtención, reflejada en los precios que alcanzó esta moneda.

En nuestra opinión, la moneda que tratamos aquí, el Peso Morelos de 1950, cumple con dos criterios de valor importantes que hemos mencionado anteriormente: su escasez relativa y el contenido de un metal precioso en su composición (un 30% de plata, o 3.999 gramos). Ciertamente, esta moneda se produjo en cantidades notoriamente menores que cualquier año de sus predecesoras y sucesoras: el Peso Resplandor, el "Morelos Cachetón", y el Peso "Tepalcate". Además, es razonable suponer que su acuñación relativamente baja, y los 72 años que han pasado desde entonces, son un buen indicador para inferir que el número de piezas existentes actualmente no sea muy grande; siempre menor con el paso del tiempo. 

Sin embargo, ésta es una moneda que de momento no parece estar experimentando un periodo de moda o de "bonanza" en su búsqueda y compra, por lo que todavía podemos conseguirla a precios bastante accesibles, que rondan los 80 pesos, o incluso menos. Es decir, con un Premium de tan sólo 31% con respecto a su contenido de plata (al día de hoy, 25 de octubre de 2022); nada mal para una pieza con una Ley tan baja. 

Un ejemplo que ilustra esta situación es la comparación de nuestro Peso Morelos 1950 con respecto al Peso “Tepalcate” del año 1965, del cual se acuñaron más de 5 millones de piezas (el más "escaso" de la serie de esta moneda), y que experimenta actualmente un breve periodo de moda entre los coleccionistas, que ha visto subir sus precios hasta los $150-160, a pesar de tener un contenido de plata bastante menor (de sólo el 10%, o 1.6 gramos).

En conclusión, podemos decir que esta discreta pero bella moneda que es el Peso Morelos 1950, se halla en un periodo de baja latencia, pero con un buen potencial de pequeña inversión para cuando el mercado del coleccionismo numismático vuelva a poner sus ojos en ella. Quizá sea este un buen momento para conseguirla. 

lunes, 24 de octubre de 2022

Algo sobre las expectativas del precio de la Plata.



La plata es un activo sumamente raro: volátil, infravalorado, hermoso...

Dentro de la comunidad de apiladores de este metal -o si se quiere, "inversores"- existe un entusiasmo honesto y filial por este metal precioso; el cual, pareciera tener una tendencia a ser considerado menos precioso y más industrial con el paso de los años, a pesar del viejo adagio que reza: "plata es plata". 

Y es cierto que este metal experimenta un incremento sustancial en sus aplicaciones industriales tras su gran reducción en el uso de la fotografía pre-digital. Muchos hablan de un enorme potencial por la importancia que tiene en la fabricación de semiconductores y demás componentes de toda la tecnología que utilizamos actualmente y de manera cotidiana: teléfonos móviles, tabletas, ordenadores, automóviles, y un largo etcétera. 

Este gran potencial ha llevado a diversos entusiastas de la red, principalmente youtubers, tanto anglófonos como hispanoparlantes, a pronosticar un futuro y muy próximo estallido en los precios de la plata, y a pregonar la necesidad de obtenerla y apilarla cuánto más se pueda, sea en monedas o en lingotes, mientras los precios sigan siendo bajos (obviamente hablamos del spot). 

Este supuesto parte parcialmente de la percepción, o del hecho (pues en esto concuerdo), que los precios de la plata en el mercado mundial son siempre manipulados artificialmente para mantenerlos abajo (seguimos hablando del spot). Pero esta tensión y acumulación de energía más pronto que tarde explotará -de acuerdo a los entusiastas- a manera de una placa tectónica liberando su energía, y provocará un verdadero sismo en los precios, que premiará a quienes hayan acumulado buenas cantidades de este metal. 

Algunos hablan de hasta un 500% de incremento en el precio (spot) -o de ganancia-. Pero en esta expectativa, a primera vista y de manera precipitada, veo algunos problemas serios. ¿Es realmente bueno para el acumulador, inversor, o apilador privado y minorista esta expansión de la plata en la industria? Este, recordemos, no compra plata en bruto ni en grandes cantidades a la vez; usualmente lo hace en forma de lingotes o monedas, que recordemos tienen un premium, y de manera gradual, poco a poco, de acuerdo a las posibilidades de su presupuesto. 

Con respecto a la plata en moneda, durante los últimos años se observa una disminución lenta pero constante, del número de acuñaciones, no sólo en México sino en diversos países, por parte de las distintas casas de moneda. El caso de la American Silver Eagle, por ejemplo, es dramático, pues pasó de unas 48,000,000 de acuñaciones en 2015 a sólo unas 450,000 en 2021. Desde luego en ello tuvo que ver la interrupción de las cadenas de producción y suministro debido a la pandemia de COVID-19, pero aun así la tendencia permanece. 

El caso de México es llamativo, pues siendo el primer productor de plata en el mundo tiene una de las acuñaciones más bajas de monedas Bullion, al grado de considerarse a la onza Libertad como una moneda cuasi coleccionable más que de inversión. 

¿Tiene que ver esto con un gradual incremento en la exportación y destinación de este metal a la industria de los semiconductores? ¿Absorberán cada vez más las necesidades de la industria las disponibilidades de este metal en monedas al alcance del pequeño comprador? ¿Si la plata se torna cada vez más en un metal industrial, qué acaso no continuará la manipulación de su precio para mantenerlo bajo? De no ser así esto último, imagino un caos en los precios de la tecnología que empleamos cotidianamente. 

Esto me hace pensar que las fuerzas por mantener bajo el precio de este metal continuarán, a pesar de su relativa escasez con respecto a otros como el cobre, níquel, etc. De cualquier modo, si finalmente el precio spot de la plata no "explota", quizá nuestras monedas sigan valiendo más por su valor numismático y por el Premium añadido (que sí ha subido últimamente) que por su contenido en este metal. Después de todo, la plata y sus precios son como los sismos: parece casi imposible predecirlos. 


El Peso Morelos de 1950 y porqué deberías conseguirlo

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